Declaración de la CGI. Las cárceles de los estados capitalistas no pudieron, no pueden, ni podrán nuca, detener la lucha popular.¡Libertad a todos los presos políticos!

27.Nov.21    Declaraciones de la CGI
   


En todo el mundo y en particular en nuestra América Latina, miles de militantes sindicales, campesinos, miembros de comunidades de pueblos originarios, militantes estudiantiles, luchadores sociales de todo tipo, luchadores políticos que asumen los más variados métodos de lucha por la causa de los explotados, sufren los horrores de las cárceles de los estados capitalistas.

En muchos casos el encarcelamiento es producto de la represión a recientes luchas populares, pero en otros se trata de compañeros que desde hace años, o incluso décadas, están soportando la prisión del estado burgués.

Por citar algunos ejemplos, encontramos presos políticos por cientos, producto de la represión ejercida en los estallidos sociales de Chile, Colombia y Ecuador, detenidos por dar una decidida lucha callejera de masas, sufriendo la brutalidad con heridos, mutilaciones, torturas y asesinatos.

La lucha anti colonial del pueblo Mapuche, donde la CAM (Coordinadora Arauco-Malleco) y otras organizaciones desarrollan y llevan adelante una lucha frontal contra las empresas capitalistas saqueadoras y su Estado, cuenta con el lonko Facundo Jones Huala y muchos otros luchadores presos, además de los asesinatos de luchadores como los de Santiago Maldonado (quién fuera asesinado luchando en solidaridad con el pueblo mapuche), Rafael Nahuel y recientemente el caso de Elías Garay, entre muchos otros.

La lucha armada por la causa socialista se desarrolla en distintos territorios de nuestra región y el precio de asumir la misma se paga con la sangre de los caídos, el acoso y el asesinato a las familias de los combatientes, y con la prisión en las condiciones más terribles para aquellos que caen en las garras del estado. En Paraguay, varios militantes del EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo) están detenidos en cárceles de máxima seguridad, en Colombia los presos del ELN y las FARC-EP con Simón Trinidad preso en EEUU, en Chile Mauricio Hernández Norambuena, los presos políticos del Perú, con la reciente pérdida de Abimael Guzmán y muchos más presos políticos en toda América.

El imperialismo y la burguesía encarcela a los luchadores sociales que dan pelea por los más variados reclamos y con distintos métodos, por citar solo algunos ejemplos podemos mencionar, en Venezuela, el obrero preso Rodney Alvarez, en Argentina, el obrero Sebastián Romero con prisión domiciliaría, y recientemente fueron condenados Daniel Ruiz y César Arakaki por la misma causa que Romero; en Uruguay el procesamiento con prisión en suspenso a un grupo de 6 luchadores sociales, reflotando una causa que data del 2013, donde se manifestaban en contra del apartamiento de una jueza de una causa que amenazaba la impunidad de algunos militares que formaron parte de la dictadura terrorista de estado, en Paraguay, Laura Villalba presa en el marco de la feroz persecución y brutalidad asesina del gobierno de Abdo Benítez contra la familia Villalba.

En todos los países la lucha social es perseguida con mayores o menores niveles de brutalidad pero constantemente hay presos por luchar, cuyos encarcelamientos duran más o menos tiempo, pero en todos los casos la represión, la persecución judicial y el encarcelamiento a los luchadores son hechos que siempre están presentes.

El poder judicial y las fuerzas represivas responden a los intereses del imperialismo y la burguesía, que avanza en toda la región con la criminalización y judicialización de la protesta social, la legalidad criminal burguesa cuenta con el apoyo de los medios masivos de comunicación que demonizan a los luchadores.

Las condiciones carcelarias son terribles para los detenidos, en condiciones infrahumanas se sufre la tortura física y psicológica de encierro y confinamiento. El ejemplo número uno de esa brutalidad imperialista es la cárcel de Guantánamo en Cuba.

En este contexto desde la CGI queremos destacar dos hechos recientes, por un lado la extensión del encarcelamiento de Carmen Villalba, presa política del EPP, en Paraguay y por otro, la detención y encarcelamiento en Argentina de Facundo Molares, ex combatiente de las FARC, por quien el estado terrorista de Colombia ha solicitado la extradición.

El caso de Carmen Villalba es muy conocido internacionalmente. La compañera está detenida desde el año 2003 y cumplió este año los 18 años de condena que le había impuesto el sistema judicial paraguayo, sin embargo cuando debía determinarse su liberación el estado paraguayo, violando, por supuesto, su propia legislación, le impone una nueva condena de 17 años, que se empezarán a contar recién desde ahora, lo cual lleva su condena, al menos hasta el 2035. Es claro que al estado paraguayo, como a cualquier estado burgués, nada importa su propia legalidad cuando se trata de reprimir la lucha popular.

Obviamente el estado paraguayo no tienen ninguna intención de liberar a una combatiente revolucionaria que se ha mantenido firme con una heroicidad ejemplar ante los más atroces golpes del enemigo, como la cárcel en las más terribles condiciones, el asesinato de su hijo de 12 años en 2010 o la desaparición forzada de su hija Lichita, hace ya casi un año, y la persecución constante a su familia y el asesinato de varios miembros de la misma, entre ellos las niñas Lilián y María Carmen, capturadas, torturadas y asesinadas por el ejército paraguayo hace poco más de un año.

Esta medida ejemplarizante del estado paraguayo deja una vez más a las claras que solamente la lucha popular será la que conquiste la libertad de todos nuestros presos y haga justicia con los verdugos del estado burgués.

Por otro lado el caso del compañero Facundo Molares también merece especial atención, especialmente porque muestra claramente la responsabilidad de los gobiernos autoproclamados progresistas en la represión directa a los luchadores populares. El compañero ha sido detenido en Argentina bajo el gobierno peronista, ante el pedido de extradición del estado terrorista de Colombia, y por orden el ultra kirchnerista Ministro de Justicia, Martín Soria, ha sido enviado a la cárcel de Rawson, al sur del país, en condiciones de cautiverio durísimas.

Es este un nuevo ejemplo de que no es posible luchar contra el imperialismo sin luchar al mismo tiempo contra los sectores políticos que pregonan la conciliación de clases, en cada país ya sea en sus variantes reformistas, populistas, o la que sea.

Claramente en Colombia, de concretarse definitivamente la extradición del compañero, le espera una situación donde no hay la más elemental garantía para su vida, en el contexto de los constantes asesinatos de luchadores populares que se da en ese país.

En estos casos en los que nos detuvimos brevemente queremos encarnar a todos los miles de luchadores sociales y políticos prisioneros de los estados burgueses de todos nuestros países.

Desde el lugar que nos toque, en cada rincón de nuestra América, debemos impulsar la más enérgica acción de solidaridad internacional por la libertad de las y los presos políticos por luchar, sabiendo que a la justicia burguesa, gobierne quien gobierne, tenemos que enfrentarla con la justicia popular y que solo con la lucha por la Revolución Socialista estaremos en el camino de liberar a todos los presos políticos de nuestros pueblos y castigar a los capitalistas y sus verdugos.

¡Libertad a todos los presos políticos!
¡Desprocesamiento de todos los luchadores populares!
¡Las cárceles burguesas no detendrán la lucha por la revolución y el socialismo!

COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA